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domingo, 25 de febrero de 2018

HUGH THOMAS (1931-2017)

En la primavera del año pasado falleció uno de los últimos grandes hispanistas, Hugh Thomas, barón Thomas de Swynnerton. Empezó a ser conocido aquí por su La Guerra Civil Española (1961), pero luego abordó los temas de la conquista de México, Cuba, el Imperio y hasta una biografía de Barreiros, el famoso constructor de camiones. Su estilo historiográfico era muy tradicional, a veces abrumador por la sobrehumana aportación de datos, muchas veces sin una interpretación clara, más allá de describir los acontecimientos del pasado. Pero, ¿acaso se puede hallar siempre en éstos algún sentido?
En 1980


En 2003
En 2003
En 2014
En 2008


En 2014

En 2011









viernes, 23 de junio de 2017

JONATHAN BROWN (1939-2022)

Otro hispanista norteamericano al que da gusto leer y cuyos libros da gusto mirar, desde Un palacio para el rey (1981) hasta La edad de oro de la pintura española (1990), con su pasión contagiosa por Velázquez y por el Siglo de Oro español.




jueves, 30 de junio de 2016

RICHARD L. KAGAN (1943-)

Richard Lawrence Kagan, o Richard L. Kagan, es uno de esos hispanistas que en España sólo tienen predicamento a nivel académico. Y esto, a veces, con reservas. Quizás porque su obra es fundamentalmente académica y no ha tocado temas que sean a priori atractivos para el gran público: la educación, las ciudades, los historiadores... Únicamente su estudio sobre Lucrecia, una profetisa con derivaciones políticas en la España de Felipe II podría haber tenido un mayor impacto. Entre algunos historiadores se le ha criticado, en ocasiones, que sus conclusiones se basen en datos erróneos extraídos de oscuras publicaciones decimonónicas o sacados apresuradamente de los archivos sin haberlos contrastado a fondo. Por ejemplo, su Universidad y sociedad en la España moderna (1974) contiene muchos de estos errores, sobre todo cuando se cuentan estudiantes o se rastrean sus orígenes geográficos. Sin embargo, esta obra, que se publicó en español en 1981, supuso un antes y un después en la visión que teníamos de la educación en España en la Edad Moderna. Se abandonó plenamente el enfoque que se centraba en las glorias propias de cada centro académico para observar en su conjunto el panorama, y lo que se vio es que en los territorios que hoy conforman España se había producido una verdadera revolución educativa que llevó los estudios universitarios a amplias capas de la población.
Recuerdo, además, que cuando lo leí me encantó esa fluidez estilística que, por otra parte, está desprovista de cualquier artificio retórico. Y se leía muy bien. Su última obra sobre los cronistas sigue esta senda y sigue siendo un placer aprender (críticamente) y disfrutar de su magisterio.






martes, 30 de diciembre de 2014

JOSEPH PÉREZ (1931-2020)

Otra entrada para un hispanista, esta vez francés, aunque de orígenes españoles, pero no del exilio republicano. Quizás haya sido eso lo que le haya hecho decantarse por la España de los siglos XV al XVI, por la España del Siglo de Oro. Lo que es indudable es que escribe muy bien, con la claridad de lo sobrio y la equidistancia del que, aun simpatizando, ve los toros desde la barrera. 
Acabo de leer su primera obra sobre los comuneros (La revolución de las comunidades de Castilla (1520-1521), 1970) y es de esas tesis que ya no se hacen, fruto de horas y horas en los archivos y de momentos y momentos de reflexión. Igual que ahora, donde la tesis es el pasaporte a puesto universitario, no al conocimiento. O tempora, o mores!



En la entrega de los Premios Príncipe de Asturias 2014






miércoles, 8 de octubre de 2014

JOHN H. ELLIOTT (1930-2022)

Si escribo sobre el discípulo, cómo no hacerlo sobre el maestro. Sobre John Huxtable Elliott, sir John Elliott, sólo hay elogios y es de los pocos historiadores que no despiertan recelos cuando se oye su nombre. En ello no sólo tiene que ver su posición de decano de los hispanistas, sino su extraordinario talento, sustentado por un riguroso trabajo y un distanciamiento muy británico de las pasiones hispanas.
Descubrí a Elliott con su El viejo y el nuevo mundo (1970), un libro aparentemente menor, pero que daba una nueva visión sobre el impacto del descubrimiento y colonización de América, especialmente sobre el impacto en Europa. Antes, para los modernistas que se educaron en los 60-70 del siglo XX, eran sobre todo La España imperial (1963) y La revuelta de los catalanes (1963) las obras que habían revelado una nueva manera de escribir Historia. Pero Elliott es mucho más que la España del Siglo de Oro, como ha demostrado en ese compendio de Historia comparada que es Imperios del Mundo Atlántico (2006) y en ese lúcido repaso a toda su obra en Haciendo Historia (2012).



Recibiendo el doctorado honoris causa por la Universidad de Alcalá