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sábado, 19 de enero de 2019

ROBERT DARNTON (1939-)

A diferencia de los historiadores culturales europeos, a Robert Darnton se le entiende todo. Además, escribe muy bien. Después de empezar estudiando la materialidad del libro de la Ilustración, se pasó a analizar otros fenómenos igual de interesantes, pero menos racionalistas (recordemos La gran masacre de gatos, 1984, o La dentadura de George Washington, 2003)) y que nos desvelan una nueva mirada sobre el siglo XVIII y sus fenómenos culturales.
2011, en un coloquio en el Berkman
Klein Center de Harvard
1999, presidente de la American
History Association
En 1992. Fotografía de Louis Monier
2015
En 1992. Fotografía de Marc Gantier
2016, Porto Alegre



2016, Porto Alegre









viernes, 25 de noviembre de 2016

ELIZABETH L. EISENSTEIN (1923-2016)

El día que yo brindaba por mi particular paso del Ecuador Elizabeth Eisenstein fallecía con 92 años, y yo sólo lo he sabido con unos cuantos meses de retraso. A decir verdad, me la imaginaba joven y lozana, quizás porque su entusiasta escritura y su amor por los libros no dejaban traslucir los sesenta años que ya tenía cuando publicó La revolución de la imprenta en la Edad Moderna (1983), una obra básica y fascinante y de la que en su momento echamos de menos la traducción de los dos volúmenes originales con notas (1979). ¡Qué grandes historiadoras ha proporcionado América al mundo!







sábado, 16 de julio de 2016

FERNANDO J. BOUZA ÁLVAREZ (1960-)

Reconozco que cuando leí Del escribano a la biblioteca. La civilización escrita europea en la Alta Edad Moderna (1992) me entusiasmó. Era un libro pequeño, pero muy bien escrito, sugerente y que me hacía ir más allá de lo que yo hasta entonces veía en mis investigaciones sobre el mundo de la lectura y de las bibliotecas modernas, marcadas por la tesina sobre Lorca (1986) de Julio Cerdá Díaz. Luego, una clase de los cursos de verano de la Complutense en El Escorial (donde descubría a Chartier) corroboraron eso de que escribía bien, aunque en una conferencia siempre se agradezca algo más de espontaneidad.
En las fotografías podemos ver la evolución vital del principal exponente español de la historia cultural moderna centrada en lo escrito, desde que era un profesor recién llegado a la titularidad hasta las canas de un catedrático cuya barba le resta algo de ese aire infantil que siempre ha poseído su rostro.